El hombre, es un ser con un enorme deseo de conocer su existencia y el origen de todas las cosas que le rodean. Durante la historia, los grandes pensadores griegos, han influenciado al hombre en su razón a no conformarse con lo poco que pueden saber de si mismos o lo que otros le han contado. En esa insaciable búsqueda de lo desconocido, por siglos se ha intentado esclarecer el verdadero origen del hombre contrarrestando las teorías que hablan de la existencia de un ser supremo creador de todo lo que hay, para ello se ha valido de la ciencia como principal herramienta de investigación.
Sin embargo, en su afán de descubrir el origen del ser humano y con la falsa creencia de que por medio de la ciencia pueden crear un individuo perfecto física e intelectualmente se han desarrollado una cantidad de técnicas que atentan contra la misma naturaleza del ser y contra toda ética posible.
En la obra El futuro de la naturaleza humana. ¿Hacia una eugenesia liberal? Jurgen Habermas, difunde una serie de tesis y argumentos que nos hacen reflexionar sobre la necesidad de establecer parámetros de normatividad a los avances de la biotecnología, puesto que estos atentan con la llamada ética de la especie que no es más que la autocomprensión que como seres humanos tenemos de nosotros mismos.
En sus planteamientos, Habermas expone que el embrión, no se constituye en ser humano sino hasta el momento de su nacimiento ya que es el momento en el cual establece una relación con la sociedad, concepto del cual muchos podrían apropiarse para llevar a cabo todo tipo de practicas experimentales, aspecto con el cual Habermas esta en total desacuerdo, pues aunque el embrión para el no posea aun esa naturaleza humana de la cual todos disponemos, no puede ni debe ser tratado como “cosa”.
Sin embargo, los progresos en genética no se cansan de llevar a cabo prácticas que por un lado pueden otorgar beneficios a la humanidad, pero que por otro la llevan al hundimiento de la moral y todo lo que puede llegar a ser posiblemente ético. Es aquí, donde podemos hablar de
- Eugenesia negativa. Es la que se lleva a cabo en el embrión con el fin de eliminar los defectos físicos y psíquicos que este puede presentar.
- Eugenesia positiva: Es la que se lleva a cabo en el embrión para perfeccionar a los seres humanos en sus características físicas y en sus cualidades.
Para Habermas, la eugenesia negativa es una práctica adecuada puesto que sus fines son preventivos y permitiría desde el vientre de la madre, corregir los defectos físicos que pueda presentar el embrión. Pero es radical en su oposición a
Esta ética de la especie, nos confiere libertad y autonomía como individuos para construir nuestro proyecto de vida basados en gustos, intereses y talentos que poseemos, es la capacidad de ser nosotros mismos, capacidad que no desearíamos ni permitiríamos fuera manipulada por otros, ni aún por nuestros mismos padres, ya que al permitirlo serian ellos coautores de nuestra propia historia.
Un individuo manipulado genéticamente, se sentiría desigual ante los demás, tendría una lucha constante entre lo que desde su interior y su naturaleza desea y aquello para lo que fue diseñado, preguntémonos algo, ¿como se sentiría un individuo diseñado por sus padres para tener habilidades de matemático, cuando entre sus gustos e intereses se encuentra el ser un artista, pero se encuentra imposibilitados por que sus talentos fueron previamente orientados para algo muy diferente?, ¿ que pensarías tu, al saber que no se te otorgo la posibilidad de construir tu proyecto de vida por medio de tus aprendizajes, de tus conocimientos, utilizando tus propios medios?, probablemente te sentirías como una marioneta cuyos hilos siempre han sido movidos por otros, viviendo en un mundo en el cual no tienes lugar por que no tus derechos han sido violentados cuando ni siquiera habías nacido, en total desigualdad con aquellos que vienen y van que deciden, que son libres.
Como vemos, si bien la necesidad de evolucionar del hombre y de descubrir su propio yo, la razón de su existir a aportado cosas buenas a la humanidad, también nos ha sumergido en un mundo en el cual la dignidad se violenta constantemente, en el que lo que importa es el beneficio propio, en el cual poco importan los deseos de los demás, sus intereses, sus sueños su pensamiento, en esto estamos de acuerdo con Habermas.

